martes, 7 de octubre de 2008

OH, LA BELLA ITALIA I

Pues, el veranito, fue muy movido... después de volver de hacer el camino de Santiago, marchamos en agosto a Italia, estuvimos en Roma, Florencia y Milán. Total se podría decir que removimos Roma con Santiago, bueno mejor Santiago con Roma, que así fue como hicimos las cosas.
El caso fue que a mediados de agosto, 6 chicas nos fuimos de vacaciones hacia Italia, era como para vernos, porque la verdad es que somos todas muy tímidas, y nada escandalosas, por lo que sentarnos a comer, cenar o tomar algo en una terraza era algo digno de ver.
Pensábamos que después del palizón que nos metimos en Santiago, este se trataba de un viaje mas relajado, donde disfrutar de forma relajada de la cultura, nada mas lejos de la realidad. Y es que claro en tan solo una semana tendríamos que ver todo lo posible de nuestros antepasados, con su arquitectura, su pintura y su escultura, y además de poder disfrutar de la vida nocturna y de sus gentes.
El viaje comenzó pues en Andujar donde 5 de nosotras íbamos con muchas ganas de pasarlo bien con nuestra maletita a cuestas... ahí, que tortura de maleta...
Llegadas a Madrid, nos encontramos con la última de nosotras, y marchando hacia Italia, llegamos a Roma, primer punto de la ruta. Lo que ocurrió, resulto que llegamos muy tarde, porque el avión salió con retraso desde Madrid, y ya en Roma, el camping donde dormíamos estaba retirado de la ciudad, y teníamos que desplazarnos en un tren que a todas nos recordó el tren al que Harry Potter, el tren express de Hogwarts, porque a pesar de encontrarnos en una ciudad de las mas modernas, en un país de los que se suponen tienen que estar a la cabeza de infraestructuras, tenia un tren que debía ser de los años 40, que daba unos frenazos y unos acelerones que causó múltiples tipos de bromas por nuestra parte.

Ya al día siguiente, y bien temprano marchamos a Roma para disfrutar de todos los tesoros que la ciudad tiene. Así pues, plano en mano, y con un planning de todo lo que teníamos que ver comenzamos nuestra ruta por el Coliseo, que resultaba espectacular imaginárselo en su pleno apogeo, antes de entrar al coliseo vimos el arco de Constantino.
Seguimos hacia el foro romano, se trataba de la ciudad donde los antiguos romanos realizaban su vida, y de aquí destaco el Templo de Antonino y Faustina, por la magnitud de sus columnas, que son impresionantes, o quizás sería porque era el primer templo que vimos, pero resulta que esa grandes columnas resulta impresionante imaginarse el como pudieron colocar allí aquellas piedras, con los medios que tenían.

Ya después de reponer fuerzas, que con la caló que caía, valor tuvimos de ver el foro romano a eso de las 2 de la tarde, nos fuimos a ver el Panteón de Agripa, templo dedicado a los dioses, donde destacaba igualmente las columnas, la cúpula con sus casetones que van disminuyendo en su tamaño hasta llegar a su centro, donde esta queda descubierta.
Como algo gracioso desde este sitio, y para aquellas que estuvimos en este lugar, habría que destacar la cara de la escultura dedicada a Santa Ana...
Tras ver el Panteón, y dando un tranquilo paseo, por las calles romanas llegamos hasta la Fontana de Trevi, y aquí en este punto solo puedo decir una cosa, impresionante.
Y es que en una plaza de pequeño tamaño, resulta impresionante esa cantidad de mármol y de esculturas.

Como todo en esta vida necesita de un descansito para el personal, pues, callejeando fuimos a tomar un refrigerio a una terracita de estas típicas que salen en las películas, y que decir tiene, que seis chicas tímidas, y nada escandalosas, tomaron algo tranquilamente y posteriormente, se fueron hacia el camping, en el tren de Harry Potter.
Y todo lo anterior tan solo en el primer día de viaje, ufff cuantas cosas que contar.

2 comentarios:

FranciX dijo...

Ya casi no te quedan viajes que contar... bueno, sí. El que vamos a hacer mañana tú a tu nuevo trabajo y yo al mío...

Te echaré de menos :-(

tnt dijo...

Ufff, pues tendré que apuntarme a mas que surjan, y si no, pues contaré otras cositas.
Es cierto, puedo contar el viaje a mi nuevo sitio de trabajo.
Espero que te vaya muy bien, por aquí, también te se te echa de menos.
snif, snif...
Bueno te daré la lata de vez en cuando. ;-)