El fin de semana último, me fui con una compi del curro y sus coleguillas pendejos a Portugal, en concreto a Lagos en el Algarve, tan solo fue un fin de semana con lo que no es mucho lo que se puede ver, y además hay que considerar que el viaje fue en coche y al no conocer el camino que teníamos que coger, fue un poco largo, en concreto casi 6 horas de coche... en fin un poco corto todo.
Llegamos ya casi de noche a un aparta-hotel, era muy nuevo y estaba muy bien, incluso había utensilios de cocina que eran nuevos y tenia una terraza por donde corrían caballos, vaya que para mí lo quisiera...
Salimos a tomar algo y a conocer la noche de Lagos, y que decir de está... bueno que es algo extraña, la mayoría de la gente que había allí eran guiris. Nos recomendaron el Von Vi Ma, o algo parecido, y desde ese momento pasó a llamarse Bim Babu, ya que a todos nos recordó el nombre de la madre de Aida. Era un pub pequeño de 3 plantas en el que en cada planta ponían un tipo de música diferente, pero en el que cada planta estaban como unas 3 personas, así que entre que era demasiado tarde, estábamos demasiado cansados y no teníamos ni idea de donde ir, allí nos quedamos, con lo cual entre todos llenamos la planta. Con una música tipo dance, aguanté toda la noche, y eso que todavía no había tomado ni una sola copa, pero incluso baile un poquito... y es que había que adaptarse al medio, aunque el medio fuese un poco hostil.
Ya a la mañana siguiente decidimos que hacer, y fuimos hacía Sagres, una ciudad, que se sitúa casi en la punta más occidental de la península Ibérica, allí existía una fortaleza que aparecía en las guías, y aunque ésta en sí no merece la pena, si lo merece el espectacular paisaje... y es que, existen unos acantilados de vértigo, y entre el día tan bueno que hizo, con ese sol, con su luz, el color del mar verde-azulado, y las vistas que existían desde allí arriba mereció la pena.
Aquí pasamos casi toda la mañana, en lo que resultó al final una sesión de fotos, porque era un ponte aquí, ponte allí, mira aquí y mira allá, pero eso sí, fue para todos, y es que ya solo falta que elijamos que fotos vamos a seleccionar para el book.
Ya en la tarde y tras la comida, nos fuimos casi al otro extremo de Portugal, a Silves, donde había un castillo, que por fuera nos pareció que debía estar muy bien... pero finalmente no pudimos entrar ya que estaba cerrado, así que solo quedó dar una vuelta y ver el pueblo que no estaba mal, y que me resultó curioso el empedrado que tenia las calles y el acerado, muy cuidado y con elementos y formas geométricas muy bien colocadas.
Y llegó la noche, y tocaba salir, así que nos marchamos a Albufeira, allí llegamos mas bien tarde, pero por suerte conseguimos cenar, y esta estuvo muy bien, fue una “peazo” de cena, en el Granfinus... lo mismo que aquí llamamos Gambrinus.
Tras un deambular por las calles y los pub, de Albufeira, finalmente acabamos en una disco muy chic y pija, en la que para entrar te daban una tarjeta con un chic, y para pedir tan solo tenias que enseñar la tarjeta, y se pagaba a la salida.
Bueno, pues aquí pasamos la noche, y al final resultó muy bien la noche, lo pasamos bien, nos reímos y bailamos.
Acabamos bien tarde la noche...
Y llegó el domingo, y la vuelta a casa, y esta la hicimos haciendo escala en Silves otra vez para ver el castillo, que al final resultó un poco feo, ya que por fuera estaba en perfecto estado de conservación, pero que por dentro habían reformado, y no restaurado, ya que en el interior del mismo habían construido edificios y jardines con ladrillo, con lo que resultó un horror... y la típica broma de que la restauración la había realizado un albañil, con unos pocos ladrillos y un poco de mezcla...
Ya después de esto cogimos el coche de vuelta, que nos esperaba un largo camino, y en el que nos cayó una buena tormenta...
Y tan solo quedó llegar y descansar, porque todo eso para un “finde”, es un buen tirón...
















