En abril, un grupillo de 4 personas (3 chicas y 1 chico) nos fuimos a...... Senegal, y es que hay que estar algo loco, pero es así, mi primer viaje fuera de España, en avión, sin conocer el idioma fue a Senegal, sí no podía ser a otro sitio mas cercano...
Fueron unos 3 días, llenos de vivencias, sensaciones, pensamientos que resultaba agotador, por la noche ni podía dormir del nerviosismo y las imágenes se sucedían una tras otra en mi cabeza en una especie de diapositivas que se lanzaban por un proyector.
A mi memoria vienen luces y colores... es lo que destaco de ese viaje, luz que inundaba la habitación desde bien temprano de la mañana, y en la que cosa curiosa, me despertaban sin sensación de cansancio a pesar de que dormimos bien poco (y es que había que aprovechar el día) y color, colores vivos, llamativos y con fuerza, una explosión de energía.
1er día: Hicimos una excursión por nuestra cuenta a la Isla de Gore, isla desde la que partían los esclavos hacia América, en un viaje hacia el final de sus vidas, donde se separaban a familias completas, y se rompía las vidas de los mismos, un sitio que me impresionó, por el bullicio de personas, el ir y venir de los senegaleses, ansiosos por vender y en el que el agobio era la sensación que mas se repetía. Aunque es de destacar, los niños pequeños, que correteaban a tu alrededor y para los que un bolígrafo, un caramelo o una pequeña libreta era un tesoro, y con una mirada con y una sonrisa agradecían.
2º día: Contratamos una excursión a la Isla de Joal-Fadiout, isla que se ha ido formando de forma artificial por el aporte de las conchas que acumulándose durante años, años y años, han ido ganando terreno al mar. En la misma conviven varias culturas que de forma pacifica comparten sus vidas basando esta convivencia en el respeto mutuo, y en el honor, puesto que si pierdes el honor, es como si pierdes tu alma...
Allí, y al más puro estilo de Venecia, montados en una góndola, nos acercamos al cementerio, y a la zona de graneros, puntos estos muy importantes dentro de la comunidad, ya que en el mismo comparten su descanso tanto árabes, como cristianos, sin ningún elemento de separación. Y la zona de graneros, por ser el elemento que comparten entre ellos, tanto en los momentos de abundancia como de escasez.
3er día: Excursión al Lago Rosa, lugar donde finaliza el Rally Dakar, y que tiene de especial, ser un lago con tanta concentración de sal, que al igual que en el mar muerto, puedes flotar en el mismo. Por otro lado, y no sé bien a que es debido, si es por la concentración de la sal, o por la incidencia de la luz, el lago toma un color rosado, y de ahí el propio nombre.
Montados en un todo terreno, surcamos las dunas del desierto, en una excursión que casi nos mata a todos del susto, y en la que emulamos a los corredores de rally. Destacando la diversidad de paisajes que encontramos allí, y que en cuestión de una pocos kilómetros cuadrados, se encontraba, el desierto, un oasis, el mar, y una selva....
Allí conocimos a una pareja de valencianos con los que congeniamos y compartimos todo el viaje, y es que resultó que parecía que venían con nosotros, y que eran amigos nuestros de toda la vida.
Para ser mi primer viaje, estuvo genial, y es que la compañía, las excursiones, el guía que nos acompaño, y todo lo que vimos e hicimos estuvo muy bien... y ya se sabe, que Senegal es el país de la teranga, y que significa, hospitalidad.



1 comentario:
Genial los comentarios, y genial las fotos que los acompañan. Me uno a la idea de que estás hecha una redactora nata: buena retórica, capacidad de observación y sobretodo, extrema sensibilidad para dotar de colorido y vida a todo lo observado. Otro beso y una renovada enhorabuena.
Publicar un comentario