martes, 3 de noviembre de 2009

DE NUEVO POR TIERRAS LUSAS

¿Qué de de tiempo no? Pues sí, y es que el verano ha sido de lo más movidito y entretenido que nunca, demasiadas salidas, entradas, escapadas, visitas… Este verano nos fuimos en plan Telma y Louis, cuatro amigas, alquilando no un coche sino más bien ¡un cochazo! Haciendo una pequeña ruta por Portugal. Salimos desde Madrid con dirección a Lisboa, y aunque llevamos un tom tom, más bien parecía un tonto, ya que nos quería llevar primero a La Coruña para luego bajar hasta Lisboa, eso nada más salir…Con una hora y media mas de viaje, conseguimos llegar al albergue que por supuesto recomiendo, Albergue Beira Mar aunque antiguo, es súper acogedor y se encuentra muy limpio, con un personal muy simpático. Se encuentra situado en el barrio de Alfama.Tras darnos una vuelta por el barrio de Alfama y cenar algo en la habitación, nos fuimos al Barrio Alto, para conocer la movida nocturna, que aunque algo extraña nos terminó gustando, y donde por supuesto terminamos por liarla, casi acabamos cantando en un Karaoke, y terminando la noche en el Bar Oslo, con la gente más rara que pudiera existir en esos lares.

Martes 18 de agosto.
Aunque algo mas tarde de los habitual, salimos del albergue con dirección a Cascais, donde se supone que existían unas fantásticas playas, y así nos la imaginábamos en plan Caribe, con su arena fina, sus aguas azules y su sol brillando, y así fue, salvo que además llevaba un pequeño matiz aparejado, y es que hacia un viento, que hacia insoportable estar parado tan solo cinco segundos, en lo que denominamos la arena asesina… No tuvimos más remedio que salir de allí huyendo, resguardarnos en el pueblo, y haciendo una parada en la boca del infierno, que se trata de un paisaje natural que combina la roca con el mar y que no puede dejar de ver.
Tras la comida, cogimos de nuevo nuestro coche con dirección a Sintra, y la pena fue esta, ya que este tenía que haber sido nuestro primer destino.

Se trata de una de las ciudades con más encanto que últimamente he visitado, con detalles en cada uno de los rincones por los que pasamos, hasta una exposición de arte temporal por las calles. En la misma existen distintos palacios y grandes parques que en realidad son pequeños bosques. Por cuestione de tiempo tan solo pudimos visitar el Castillo de la Pena, con diferentes estilos desde el neogótico, nemanulino, neoislámico y neorenacentista, se trata de un palacio en el que se conserva muebles y enseres de finales de siglo XIX y principios del XX que hace muy entretenida la visita. Aunque no me sorprendió tanto, ya que conocía el Castillo de Warwick donde mantenían esta decoración.

Miércoles 19 de agosto.

Fuimos a visitar el Monasterio de Los Jerónimos, inmenso y suntuoso al que se accede por la Portada del Mediodía, y flanqueada por diferentes figuras siendo la principal Santa María de Belem. En el mismo monasterio se puede visitar el museo de la marina y el de arqueología.

Tras visitar el monasterio, fuimos caminando hasta la Torre de Belem, no sin antes parar y ver el monumento a los descubrimientos, y que resulta impresionante de cerca al ver el tamaño que presenta las distintas figuras que representan. La torre de Belem, aunque pequeñita es muy bonita en su exterior y resulta algo graciosa, por ser pequeñita y regordeta.
Antes de dejar el barrio de Belem, hicimos una parada en la pastelería para comprar los dulces típicos de Belem, que por supuesto no hay que dejar de probar.
Por la tarde una pequeña vuelta en el tranvía típico de Portugal, y con el que se puede ver distintos puntos de la ciudad, siendo imprescindible.
Para terminar nuestra estancia en Lisboa, fuimos a cenar a un restaurante típico del barrio de Alfama, y que gracias a unos amigos que conocimos allí, nos recomendaron un sitio típico donde cantaban fados, y del que no tuvo desperdicio, ni la cena ni el espectáculo, ya que eran los mismos camareros y el dueño los que cantaban, en un ambiente de lo más pintoresco.

Jueves 20 de agosto
Al día siguiente, pusimos rumbo a Lagos, no sin antes dar una vuelta y perdernos por Lisboa con el coche, ya que el tom-tom, seguía siendo algo tonto. Por la tarde llegamos a Lagos y tras encontrar el albergue, fuimos dando un pequeño paseo por el centro hasta llegar a la playa, a una pequeña calita, de arena dorada, y rodeada de acantilados, con paisajes increíbles y que por la claridad de sus aguas se practica el submarinismo.Las calles del centro tenían una vida impresionante, con tanto turismo, cosa que a mi particularmente me sorprendió, y es que ya estuve por esas mismas calles en octubre del año anterior, y nada tenía que ver el uno con el otro, aunque eso sí, hubo un reencuentro con el Von Vi Ma y que tan buenos recuerdos me trajo.

Viernes 21 de agosto
Nos levantamos y fuimos hacia la playa cerca de Sagres, en un momento de relax total, y que casi nos impregno, por los restaurantes que por allí había, ya que el estrés parece que por allí no existe, hasta tal punto que casi me quedo sin comer… en fin, otra historia, después de esto fuimos hacia la fortaleza de Sagres y el Cabo de San Vicente, aunque espectaculares los dos, por sus acantilados, algo desagradable por el viento que soplaba, y es que incluso pasamos frio, con lo que se deslució el día, y no pudimos disfrutar con las mismas ganas con las que lo hice la primera vez, pero que no tiene desperdicio.

Sábado 22 de agosto
Este día ya solo quedo para volvernos a España, y con la anécdota de quedarnos sin gasolina nada más entrar a España, y salirnos en la vía de servicio, para quedarnos tiradas…. Menos mal que paramos un coche y una pareja de portugueses todo simpáticos nos acercaron hasta la gasolinera que quedaba a tiro de piedra, pero que la vuelta a plan de sol, y cargadas con la gasolina, se hizo algo agotador.
Final de viaje con destino en Málaga, y con una aventura más que contar, que espero que no sea la última, y por supuesto, acompañada de mis buenas amigas.

1 comentario:

Alfredo dijo...

He tenido la suerte de visitar en cinco ocasiones Portugal, desde Tuy a Setúbal. Me encanta. La última vez creo que fue hace cinco años y mi mujer siempre dice que cuando volvemos, pero yo ya me estoy haciendo algo vago.
Salu2.